»El éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no darse por vencido nunca»

Cuando las cosas van bien en una empresa resulta relativamente fácil sentirse como si estuvieras en la cima del mundo y percibir una energía y capacidad para hacer frente a cualquier reto que se le presente.

La buena suerte viene de cara y es fácil encadenar éxitos porque uno se centra más en la tarea sin atender a las distracciones del entorno. Cuando uno se encuentra en momentos difíciles las cosas son muy diferentes.

Nos encontramos ante una situación muy complicada. La presidenta alemana llegó a compararla con la Segunda Guerra Mundial. La máxima dirigente alemana tiene razón. Estamos en guerra contra un virus que ha cambiado por completo nuestras vidas y nuestra forma de entender la vida.

La gran mayoría de nuestros clientes han tenido que cerrar en cumplimiento de las restricciones dictadas por el Gobierno de España al decretarse el estado de alarma. Con ello, nuestros trabajadores no pueden acudir a sus puestos de trabajo y las empresas no vemos obligados a tomar medidas drásticas para evitar el cierre definitivo. Lo están haciendo desde las principales multinacionales hasta el más pequeño comercio local.

Detrás de cada TIP (Tarjeta de Identificación Profesional), de cada tarjeta de controlador, de cada uniforme de auxiliar, coordinadores o administrativos hay PERSONAS. La dirección de Grupo Kaizen está rota de dolor y aturdida del varapalo que el COVID-19 (coronavirus) nos ha dado.

Si durante los malos momentos somos capaces de mantener nuestra empresa y contamos con el apoyo de todos vosotros, a la vuelta de los tiempos de prosperidad estaremos en una buena posición para aprovechar al máximo y ocupar el lugar que nos merecemos.

Somos una gran familia. Nos pueden golpear, pero seremos capaces de levantarnos, recuperarnos y conseguir nuestros objetivos.

El éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no darse por vencido nunca.